¿Qué es un pigmento?
Una sustancia que da color sin disolverse en el medio donde se aplica: queda repartida como partículas sólidas en suspensión. Esa insolubilidad es lo que lo distingue de un colorante, que sí se disuelve.
Un pigmento es una sustancia que da color sin disolverse en el medio donde se aplica. Se usan para colorear hormigón, alimentos, cosméticos, plásticos, pienso, pintura y casi cualquier cosa fabricada. Esta web explica cuál es cuál y para qué sirve cada uno.

Es la confusión más extendida del tema y se resuelve en una frase: el pigmento no se disuelve y queda en suspensión como partículas sólidas; el colorante sí se disuelve y forma una solución.
De ahí sale todo lo demás. El pigmento cubre y aguanta mejor; el colorante tiñe y da colores más limpios. Y hay un detalle que casi nadie cuenta: la misma sustancia puede ser una cosa u otra según el medio. Está en pigmento o colorante.
Esta es la idea que sostiene toda la web. El mismo polvo rojo se llama de forma distinta según quién lo compre, y ninguna web en español traduce entre esos idiomas.
| En una obra | Óxido de hierro rojo |
|---|---|
| En un cosmético | CI 77491 |
| En un alimento | E172, óxidos e hidróxidos de hierro |
| En química | Fe₂O₃ |
Es la misma sustancia. Puedes traducir cualquier código en las equivalencias.
Si tienes un bote, una etiqueta o un código y no sabes qué es, empieza por aquí. Hay 23 sustancias con sus nombres comprobados contra el texto de la normativa europea.
Si sabes qué material vas a colorear pero no qué pigmento le va, el camino es el contrario. Cada página parte del material y dice qué sirve, cuánto se echa y qué sale mal.
El buscador de equivalencias traduce entre los cuatro sistemas de nombres: escribes «E172», «CI 77491» u «óxido de hierro rojo» y te dice qué sustancia es y qué dice de ella la normativa.
La calculadora de dosificación te dice cuántos gramos necesitas según el material, con la fuente de cada porcentaje al lado del resultado.
Dos cambios recientes que mucha gente todavía no conoce, y que en esta web están explicados con su norma y su fecha.
El dióxido de titanio (E171) está prohibido como aditivo alimentario en la Unión Europea desde el 8 de agosto de 2022. Sigue permitido en cosmética y en pintura, y eso no es una incoherencia: lo que se evaluó era la ingestión.
Los pigmentos Azul 15:3 y Verde 7 dejaron de poder usarse en tintas de tatuaje y maquillaje permanente el 4 de enero de 2023, dentro de una restricción europea que limita más de 4.000 sustancias en esos productos.
Ningún dato entra sin fuente comprobada. Los números CI y la situación en cosmética salen del Anexo IV del Reglamento 1223/2009; los números E, del Reglamento 231/2012. Cuando algo no se ha podido verificar, lo decimos y no lo publicamos: por eso aquí no hay una lista de números E completa y por eso hay casillas vacías en las fichas.
Una sustancia que da color sin disolverse en el medio donde se aplica: queda repartida como partículas sólidas en suspensión. Esa insolubilidad es lo que lo distingue de un colorante, que sí se disuelve.
En que el pigmento no se disuelve y el colorante sí. De ahí salen las demás diferencias: el pigmento cubre y suele ser más estable, y el colorante tiñe y da colores más limpios pero aguanta peor la luz.
Porque cada sector usa su propio sistema. El óxido de hierro rojo es CI 77491 en cosmética y E172 en alimentación: la misma sustancia nombrada por dos normativas distintas que nunca se hablaron entre sí.
No. Cada material exige algo distinto: el cemento exige resistir la alcalinidad, la cerámica exige aguantar el fuego y la alimentación exige una autorización legal. Un pigmento que cumple una cosa puede fallar en otra.
En lo que suele importar, no. El sintético gana en constancia de color entre lotes, en pureza y en poder de tinción. El natural gana en matiz. Y natural tampoco significa seguro: el cinabrio es natural y es sulfuro de mercurio.
En alimentación, sí: está prohibido como aditivo en la Unión Europea desde el 8 de agosto de 2022. En cosmética y en pintura sigue permitido, porque lo que se evaluó era la ingestión repetida y esa vía no es la misma.
Depende del material. En hormigón y mortero, entre el 2 % y el 6 % del peso del cemento. En resina epoxi, del 5 % al 10 % del peso de resina. En velas, en torno al 0,4 % de la cera.
No conviene. Puede ser la misma sustancia química, pero el grado cosmético exige una pureza y un control de metales pesados que un producto de construcción no tiene por qué cumplir.
De texto oficial siempre que ha sido posible: el Anexo IV del Reglamento de cosméticos para los números CI, el Reglamento 231/2012 para los números E, y las normas y reglamentos citados en cada página. Lo que no hemos podido verificar, no lo publicamos.